Es una iniciativa de recogida de libros para donarlos al Módulo de Mujeres del Centro Penitenciario Madrid VII en Estremera. Libros para alejarlas mentalmente de su realidad, pero también para generar reflexión y debate en torno a un colectivo de mujeres invisible para la sociedad. A las olvidadas empieza con una pregunta.
1 - Por favor piénsalo bien. Sin juzgar, ponte en sus rejas. Es un ejercicio de empatía y reflexión.
2 - Hazte con el libro. Puede ser nuevo, de segunda mano o tuyo.
3 - Escribe una dedicatoria en las primeras páginas del libro.
4 - Incluye dentro del libro una nota con tu nombre completo y la razón por la que has elegido el libro que vas a donar. En unas líneas sabrás para qué.
5 - Envíanos el libro al estudio antes del 27 de noviembre: Calle Hortaleza 20, 2º izda, 28004 Madrid. (Mejor certificado, para poder localizarlo si se pierde). Si vives en Madrid también puedes traerlo en mano los jueves de 4 a 8 y los viernes de 11 a 3.
¿Y después?
El 24 de Noviembre iremos a la prisión a entregar los libros a las internas. Hablaremos brevemente de la iniciativa y del poder de los libros para evadirnos, los entregaremos y como en el pasado encuentro en Soto del Real, Ajo Micropoetisa hará un microshow.
¿Y después?
Gracias a Arrebato Libros editaremos "A las olvidadas", un libro memoria de los encuentros en las diferentes prisiones, con los títulos de los libros, los nombres de las personas que los han donado, las dedicatorias y los porqués de esos libros. Donaremos los beneficios a Marillac, una asociación de acogida y reinserción sociolaboral para mujeres.
También queremos hacer un documental.
A tener en cuenta:
El sistema penitenciario en España está pensado para los hombres porque son mayoría. De hecho sólo hay tres cárceles de mujeres (hay quien dice cuatro), el resto son módulos femeninos en cárceles de hombres. Es decir, el castigo a una mujer va más allá de la privación de libertad.
La mayoría de los delitos de las mujeres están relacionados con el hombre. Dependencia, encubrimiento, violencia. A la mujer, además, se le presuponen muchas más cosas además del delito (a qué se habrá dedicado ésta, cómo ha acabado así).

Una mujer entra en prisión con sus preocupaciones, sus obligaciones como madre y la impotencia de no poder atenderlas. Comparte celda con la culpabilidad, la incertidumbre y el miedo por el presente y el futuro de su familia.

Los módulos de mujeres en cárceles de hombres limitan mucho las opciones:
-tienen menos talleres (coser y bordar y para de contar)
-menos visitas
-menos privacidad (están mezcladas por falta de espacio)
-menos posibilidades de trabajar dentro de la prisión y de reinsertarse fuera de ella (más riesgo de exclusión social)
-atención psicológica poco centrada en los abusos y el maltrato a pesar de la alta prevalencia de episodios en sus historiales.

La jaula de las mujeres es más pequeña, su angustia más grande, su sentimiento de culpa mucho más pesado, su impotencia más desesperante y su futuro aún más negro.

Entonces, ¿qué libro le regalarías a una mujer que está en la cárcel?

En la primera convocatoria, encuentro con las internas de la prisión de Soto del Real, recibimos 680 libros. Aquí van unos cuantos. Poco a poco iremos añadiendo más. ¡Gracias!