Es una iniciativa de recogida de libros para donarlos al Módulo de Mujeres del Centro Penitenciario Madrid V en Soto del Real. Libros para alejarlas mentalmente de su realidad, pero también para generar reflexión y debate en torno a un colectivo de mujeres invisible para la sociedad. A las olvidadas empieza con una pregunta.
1 - Por favor piénsalo bien. La respuesta no es fácil. Intenta ponerte en sus rejas, intenta no juzgarla, sólo pensar en un libro capaz de alejarla de allí . Reflexión, empatía, acción.
2 - Hazte con ese libro. Puede ser nuevo, de segunda mano o tuyo.
3 - Escribe una dedicatoria en las primeras páginas del libro. Las dedicatorias son importantes, nos van a crear un vínculo con ellas, y les reconfortarán.
4 - Incluye dentro del libro una nota con tu nombre completo y la razón por la que has elegido el libro que vas a donar. En unas líneas sabrás para qué.
5 - Envíanos el libro al estudio antes del 29 de junio: Calle Hortaleza 20, 2º izda, 28004 Madrid. (Mejor certificado, para poder localizarlo si se pierde). Si vives en Madrid también puedes traerlo en mano.
¿Y después?
La semana del 2 de Julio iremos a la prisión a entregarles los libros y a hacer un taller con ellas. ¿De literatura? No. Hablaremos del poder de los libros para evadirnos, por supuesto, pero será una introducción breve y enseguida pasaremos a algo aún más divertido: Ajo Micropoetisa, quién nos acompañará a la prisión y hará un microshow para ellas.
¿Y después?
Gracias a Arrebato Libros editaremos A las olvidadas, un libro memoria con los títulos de los libros, los nombres de las personas que los han donado, las dedicatorias y los porqués de esos libros.
Con las ventas, cubriremos gastos y el resto lo donaremos a una asociación de acogida y reinserción sociolaboral para mujeres reclusas.
A tener en cuenta:
El sistema penitenciario en España está pensado para los hombres porque son mayoría. De hecho sólo hay tres cárceles de mujeres (hay quien dice cuatro), el resto son módulos femeninos creados dentro de las cárceles de hombres. Es decir, el castigo a las mujeres presas va más allá de la privación de libertad.
Las cárceles son más duras para las mujeres. Las presas no entran solas en prisión sino con sus vidas, sus preocupaciones, sus obligaciones como madres y la impotencia de no poder atenderlas. Comparten celda con la culpabilidad, la incertidumbre y el miedo por el presente y el futuro de sus hijos o familia.

A la mujer, además, se le presuponen muchas más cosas además del delito (a qué se habrá dedicado ésta, cómo ha acabado así, ese mundo).

Y hemos leído que las mujeres viven en peores instalaciones, en las más viejas, en las que peor huelen. Y que tienen muchas menos opciones que los hombres:
-menos talleres (coser y bordar y para de contar)
-menos visitas (pagan también el hecho de haber dejado de atender todas las necesidades de una casa)
-menos atención psicológica (alta prevalencia de episodios de abusos y maltrato en sus historiales sin tratar (los hombres no sufren violencia de género))
-menos privacidad (están mezcladas por falta de espacio)
-menos posibilidades de reinsertarse (más riesgo de exclusión social)
-y, dicen, más intentos de suicidio.

Es decir, la jaula de las mujeres es más pequeña, su angustia más grande, su sentimiento de culpa mucho más pesado, su impotencia más desesperante y su futuro, de tenerlo, aún más negro.

Entonces, ¿qué libro le regalarías a una mujer que está en la cárcel?

Hemos recibido 680 libros. Aquí van unos cuantos. Poco a poco iremos añadiendo más. ¡Gracias!